Producción y Comercialización de Miel Orgánica en Argentina

Antecedentes de la apicultura orgánica en Argentina


 

Argentina inicia la producción de miel orgánica a fines de la década del ’90, en el año 1992 inició los trámites ante la Comisión Europea para que se incluyera al país en la lista de equivalencia de terceros países y en el año 1996 logró la inclusión oficial, este logro provocó un aumento de las exportaciones Argentinas a la Unión Europea (UE) principal destino en la actualidad de los productos orgánicos que se producen en el país. Posteriormente se establece el marco normativo específico para la producción apícola a través principalmente de las Resoluciones 270/00 y 451/01 del SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria). Actualmente Argentina cuenta con la Ley Nacional 25127/99 en la que se define el marco regulatorio para todas las producciones orgánicas, biológicas, ecológicas del país, basadas en la directrices de la Comisión Europea. Argentina fue el primer país Latinoamericano en lograr la equivalencia de terceros países con la Unión Europea, dicha equivalencia significa que todos los requisitos Reglamentarios se cumplen totalmente en cuanto a su implementación y control y quienes producen y venden miel con destino a la UE cuentan con

el beneficio del reconocimiento directo del país de destino. Para los apicultores orgánicos argentinos es una ventaja competitiva muy importante, sobre todo

teniendo en cuenta que el 98% de la producción de miel de Argentina se exporta. El sistema de control está establecido a través de empresas certificadoras privadas habilitadas por el SENASA que tienen a su cargo el seguimiento y control de la cadena productiva y su comercialización.

El sistema requiere que todos los productos que se vendan sean acompañados por un certificado transaccional de calidad “Orgánico” que el organismo de certificación emite. Actualmente el país cuenta con cuatro empresas certificadoras habilitadas por SENASA que cumplen con estándares exigidos internacionalmente como la GUIA ISO/IEC 65/1996

Otro destino destacado de la miel orgánica es Estados Unidos, por esta razón las empresas certificadoras de Argentina deben acreditarse directamente ante el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) National Organic Program (NOP) para la certificación de productos orgánicos con destino a ese país, cumpliendo con Protocolos de Calidad definidos por cada certificadora y de acuerdo a los requisitos NOP.

 

Apicultura orgánica, ecológica o biológica.

Conocemos la importancia y los beneficios que la apicultura aporta a la producción agrícola y forestal, la acción polinizadora de las abejas contribuye a incrementar no solo la productividad de los sistemas agrícolas y forestales sino también la diversidad biológica. 

El consumidor de “miel orgánica” desea un alimento saludable, libre de residuos tóxicos, que proteja la salud del consumidor, pero además nos reconforta saber que estamos ayudando a cuidar ecosistemas donde se respetan los recursos y los ciclos de la naturaleza.

El estatus orgánico de los productos apícolas está estrechamente vinculado a la sanidad de las colmenas, al manejo general del apiario y a las condiciones medioambientales de la zona de libación como así también de las condiciones finales de extracción, procesado y envasado de la miel.

Hoy en día uno de los aspectos principales a tener en cuenta para la producción apícola orgánica son las condiciones medioambientales de las áreas de libación. 

El país posee una importante superficie continental de aproximadamente 2.800.000 Km2. 

 

 

Como muchos países en desarrollo, Argentina presenta una fuerte actividad agroexportadora, esto conlleva a que cada vez más se extienda la superficie agrícola para la obtención de alimentos hacia un mundo cada vez mas poblado y demandante. La mayoría de los productores apícolas no son dueños de las tierras donde ubican las colmenas; al ser las tierras ocupadas por producciones agrícolas convencionales, el productor de miel orgánica debe esforzarse por encontrar lugares que no solo proveen los requerimientos productivos sino que además cumplan con los requisitos para una producción orgánica. Por lo tanto el área de libación, que es una superficie conformada por un radio de 3km, debe cumplir con determinadas condiciones:

· En los primeros 1500m de radio podrán existir cultivos orgánicos certificados o áreas silvestres, sin aplicaciones de productos no permitidos por la normativa orgánica.

· Desde los 1500m hasta los 3000m siguientes, el área de libación podrá contener cultivos convencionales a los que no se les haya aplicado productos de síntesis química y que no provengan de OGM. 

Por esta razón se hace hincapié en conocer las condiciones agroecológicas de las áreas de libación empleando distintas herramientas.

El análisis de la imagen satelital para cada apiario georreferenciado (según datos de latitud y longitud) es una de las herramientas empleadas por el organismo oficial de control (SENASA) y por algunas certificadoras como Food Safety SA que lo suma a la inspección in-situ. Estas imágenes permiten obtener información de la fisonomía y características de cada lugar logrando mayor relevancia en aquellos lugares donde no es sencillo acceder y controlar una superficie de aproximadamente 2800ha identificando la existencia de fuentes probables de contaminación.

Cabe destacar que en Argentina los lugares donde mayormente se realiza la producción orgánica son zonas de monte en el Centro y Norte del país, conformado por una diversidad de especies como Algarrobo blanco (Prosopis alba), Algarrobo negro (Prosopis nigra), Quebracho blanco (Aspidosperma quebracho blanco), Quebracho colorado (Schinopsis quebracho colorado), Molle (Schilus polygamus), Chañar (Geoffroea decocorticans), Acacia aroma (Ttusca sp), Atamisque (Atamisquea marginata), Tala (Celtis spinosa), Mistol (Cisypus mistol), Brea (Cercidium praecox), Sacha melón (Capparis atamisquea), Garabato (Acacia praecox), entre otras, o zonas de costa e islas del Noreste del país cuya variedad de especies botánicas está representada principalmente por Sauce Blanco (Salis Sp.), Espinillo (Acacia atramentaria), diversas hierbas y gramíneas (Paspalum sp., Bromus sp., Phalaris sp., Panicum sp.), Salvia blanca (Lippia alba), Salvia limón (Lippia sp.), Arvejilla (Lathyrus odoratus), Mora (Morus sp), Caatay (Polygorum punctatum), Melilotus albus, Ortiga (Urtica urens), Diente de león (Taraxacum sp.), Ceibo (Eritrina crista galli), Timbó (Enterolobium contortisiliqum), Salvias (Limpia alba), Chilca (Baccharis salicifolio), Aliso (Agnus sp.), Camalote (Eichornia sp.), Cardo (Cirsium sp), Pasionaria o Mburucuyá (Passiflora edulis), Aromito (Acacia sp.) Carqueja (Baccharis sp.) y Cedrón de monte (Aloysia gratísima) Una vez obtenido el o los lugares adecuados para realizar la producción apícola orgánica, ya sea en forma fija o trashumante, el resto de los requisitos son fundamentalmente de adecuación del manejo por parte del productor, como por ejemplo el tipo de insumo que puede utilizar (ejemplo cera orgánica), incorporar planes de monitoreo para decidir un control sanitario con productos permitidos (ejemplo ácidos orgánicos), mantener suficientes reservas de alimento, trabajar con material inerte de origen natural, realizar la identificación legible, indeleble y permanente de cada colmena, esperar los tiempos mínimos de seguimiento antes de lograr el estatus orgánico (mínimo 12 meses) y adecuar las condiciones de cosecha, extracción, fraccionamiento y comercialización de la miel. En Argentina se está trabajando desde hace algunos años en la capacitación permanente del productor apícola y en la implementación de las Buenas Prácticas Apícolas (BPA) en la producción primaria; como así también, Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y el Sistema de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (HACCP) en establecimientos que procesan y exportan miel. Mediante la capacitación, los apicultores han logrado mayor competitividad, mejoraron aspectos técnicos productivos e incorporaron sistemas de gestión de calidad, organización y acceso a mercados en forma conjunta.

Por otra parte desde el año 2003 el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) exige el cumplimiento de la Resolución 186/2003 referida a las condiciones de Rastreabilidad o Trazabilidad para Miel desde su obtención hasta su posterior destino a embarque para exportación.

 

Requisitos para la certificación

Quienes decidan iniciar la producción de miel orgánica pueden hacerlo con apiarios convencionales que requieren la conversión a un sistema orgánico o directamente iniciar con colmenas o núcleos orgánicos certificados. Siempre es necesario iniciar la certificación orgánica ante una empresa certificadora quien básicamente solicitará una Solicitud de Certificación, hará la Evaluación de esa Solicitud y continuará con la firma de un Acuerdo de Certificación, además exigirá un Plan de Producción y conducirá una Inspección en el o los apiarios bajo certificación; a continuación el organismo de certificación realizará la Evaluación del Plan de Producción y del Informe de Inspección y tomará la Decisión de la Certificación para posteriormente realizar la Emisión del Certificado de Calidad que corresponda.

 

Producción Argentina

En Argentina la cantidad de colmenas bajo certificación orgánica desde el año 1999 hasta el año 2009 prácticamente ha ido creciendo todos los años, salvo en el 2002 que se mantuvo estable, llegando a 57.602 colmenas bajo certificación orgánica en el año 2009. En estos últimos dos años la situación se ha revertido habiendo disminuido el número de colmenas, los principales motivos de esta situación fueron la crisis internacional que afectó al mercado de la miel reduciendo la demanda y las condiciones climáticas que imperaron, con importantes sequías sobre todo en la región norte del país. Actualmente Argentina cuenta con 31.588 colmenas bajo certificación orgánica.

La cantidad de productores bajo certificación en Argentina es de aproximadamente 300 apicultores

(Estadísticas SENASA 2011)


La distribución actual de las colmenas en el país se encuentra conformada por grandes, medianos y pequeños productores; destacándose un importante número de pequeños productores agrupados por distintas organizaciones (asociaciones, cooperativas o consorcios) predominando las cooperativas, por ejemplo la Cooperativa Coopsol Ltda en la provincia de Santiago del Estero (Norte de Argentina) que asiste y acompaña la certificación de más de 40 productores apícolas certificados por la empresa Certificadora Food Safety SA, desde el año 2008.

En el caso de los pequeños productores, es fundamental el acompañamiento por parte de alguna organización intermedia que los agrupe y que aporte gestión al proceso técnico y documental; cabe destacar que el sistema de certificación argentino sólo permite la certificación individual de cada productor no contemplando la certificación de grupos.

Desde hace una década Argentina se mantiene como uno de los primeros tres productores mundiales de miel convencional y como el principal exportador de miel a granel del mundo, posición que pudo mantener a pesar de las dificultades que el sector tuvo que transitar.

La producción anual de miel convencional argentina, en promedio, ronda las 75.000tn; la producción de miel orgánica solamente representa el 1,3% del total de la miel producida en el país, teniendo en los últimos años un promedio anual de 1000tn.

Es interesante destacar el rendimiento que se logra a nivel país en colmenas orgánicas respecto de aquellas con manejo convencional; el promedio de los últimos seis años arrojó 22.5kg/colmena orgánica/año, representando aproximadamente 25% más que en convencional.

Entendemos que el sistema de producción orgánico al estar bajo un régimen de control y verificación como lo requiere la certificación orgánica, impone un manejo más profesionalizado por parte del apicultor, debiendo llevar control del estado general del apiario, mantener colmenas fuertes, que sean más resistentes a ciertas enfermedades, adecuado niveles de reserva, como así también atender toda demanda productiva que el apiario requiera, por ejemplo disponibilidad de agua. Además es necesario registrar todas las actividades a los fines de demostrar trazabilidad del producto obtenido. Esta atención por parte del apicultor orgánico redunda en una mayor producción por colmena.

 

Destino de la producción

El 98% de la miel orgánica producida en el país se exporta y solamente el 2% se destina al consumo interno.

El principal destino de la miel orgánica de Argentina siempre fue la Unión Europa, destacándose principalmente Alemania, Reino Unido, Bélgica, Francia, Holanda, Dinamarca e Italia. Otros destinos fuera de Europa que registran pequeñas operaciones comerciales de miel orgánica con Argentina son Estados Unidos, Canadá, Japón, Venezuela, Hong Kong, Suiza, Ecuador y Sudáfrica.

 

Alternativas para el crecimiento productivo y desafíos del mercado de la miel orgánica de Argentina

· Incluir nuevas regiones productivas y sostener las áreas de producción actuales ya que la producción agrícola convencional es una amenaza para la apicultura orgánica del país.

· Obtener diferentes tipos de mieles orgánicas es una alternativa; por ejemplo, aprovechando la gran diversidad florística que ofrece el país, mieles con diferenciación floral: multiflora, monoflora y con indicación del origen geográfico.

· Estimular el desarrollo de encadenamientos productivo-comerciales con el fin de lograr calidad de producto y volumen de producción para la venta al mercado externo.

· Mantener precios estables y sostenidos.

· Desarrollar el mercado interno; solo el 2% de la producción nacional de miel orgánica se destina al consumo interno. Para la producción del país es importante que aumente el consumo de miel por habitante por año; positivamente se observa un cambio en la tendencia de un consumidor más motivado por productos amigables con el medio ambiente y libre de residuos. En la ciudad de Buenos Aires actualmente hay más tiendas y mercados con productos de calidad orgánica.

· Potenciar la producción de otros productos de la colmena como por ejemplo material vivo, polen, propóleo.

· Promover el procesamiento de los productos a los fines de comercializar de otra manera que no sea exclusivamente a granel.

· Garantizar con calidad certificada cada una de las etapas de producción y de procesamiento de los productos de la colmena, como así también la de los establecimientos que producen, procesan o comercializan miel de calidad orgánica. Argentina tiene las herramientas para proveer miel orgánica de alta calidad al mundo y cuenta con un sistema de certificación reconocido y confiable que la respalda.

 

 

Referencia bibliográfica y fuente de datos estadísticos

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, Argentina.

Empresa Certificadora FOOD SAFETY SA, Argentina.

INFORME SECTOR ALIMENTOS INDUSTRIALIZADOS, Miel 2010, Dirección de Oferta Exportable

Dirección General de Estrategias de Comercio Exterior, Subsecretaría de Comercio Internacional, Argentina. Año 2010

La Producción Orgánica en la Argentina. Compilación de experiencias institucionales y productivas. IICA (Oficina del IICA en Argentina). Año 2009

 

 

Por Lilián Carolina Camou

Especialista en Apicultura Orgánica y Calidad Certificable

Empresa Certificadora FOOD SAFETY SA

Varela N° 183 PB (1406) Ciudad Autónoma de Buenos A ires, Argentina

+54 11 4612 1257 – foodsafety@foodsafety.com.ar

Comentarios

  1. [...] Blog de Food Safety S.A. » Producción y Comercialización de Miel … [...]

  2. Soy Argentina y requiero 300 kg miel organica certificada para La Paz Bolivia, para elaboracion de barras de cereal organicas.
    Gracias